
El siguiente relato lo escuché por ahí en la radio, me gustó y quise escribirlo en este blog. Espero les guste
Cierto día del padre, la niña se acerca con su papá y le dice: -Felicidades papi- al mismo tiempo que lo abraza y le da un regalo envuelto en una caja dorada.
Él da las gracias a su niña y se dispone a abrirlo, cuando abre la caja ésta está vacía y él, con un tono de sorprendido y molesto le dice a la niña: -Aquí no hay nada! ¿qué no sabes que cuando das un regalo debe de haber algo en la caja?-
La niña, con su vocecita quebradiza y lágrimas responde: -Papí, esa caja la llené de besos y amor, pensé que te gustaría.-
El papá, con un nudo en la garganta, no puede decir nada y sólo se limita a darle una sonrisa a su hija.
Se dice que el papá guardó esa caja enseguida de su cama durante muchos años y cada vez que necesitaba apoyo, iba y la abría.
Tal vez alguno de nosotros también tenga una caja de cualquier color que nos regaló nuestros papás,familia, novio, novia, pareja, amigo o amiga... y si no, sería bueno tener una. No creen?
Nos leemos después =)
2 comentarios:
Muy bonito!! Esos son los verdaderos regaloss :)
Yo tengo muchas muchas cajas pero ya olvidé quien me las regaló! jajajaja pero tengo otras cajas simbólicas que recuerdo bien quien las obsequio ! =)
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