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jueves, abril 12, 2007

Teatro.

Ana Jerald, la famosa y astuta detective, ahora está ante otro difícil caso pero esta vez no es de asesinatos ni de psicópatas, hoy se trata sobre: tres empleados de un banco que acusan a su jefe de fraude y la flamante detective usará su razonamiento lógico para tratar de que el famoso banquero Martin Roger no pase el resto de sus días en la cárcel y se pudra como víl gusano y cada día se vuelva más loco y quizás termine por optar por una salida fácil. He aqui la descripción de los hechos, proporcionada por la mismísima Ana:
Primeramente el señor Martin fue detenido cuando salía de su hogar y fue llevado a un lugar secreto, alli se le informó que era acusado de realizar un fraude millonario. Varios días estuvo con incertidumbre por su situación, alejado del mundo, sin saber que pasaría con su banco y sobre todo sabía que la prensa lo haría pedazos al momento de publicar su caso, porque sí querido lector, la ciudad donde ocurre todas estas escenas de teatro, tiene un guionista (medios de comunicación) demasiado exagerado.
Por situaciones fortuitas, Ana Jerald se entera del caso y como con anterioridad conoce al señor Martin Roger y sabe que es una persona muy confiable e incapaz de realizar semejante acción, decide defenderlo, no sin ntes bao previo permiso del banquero.
Cuando toma el caso, se le entrega un expediente con número 827 y lo estudia a fondo, descubre que hay varias irregularidades como por ejemplo que las declaraciones de las personas que lo acusan son muy similares, como si todo estuviera planeado para una grandiosa y exitosa presentación de una obrea de teatro.
Llega el día en que la astuta señorita Jerald presenta pruebas para demostrar la inocencia de M. Roger, además hace un interrogatorio a los tres empleados en donde no contestan muy bien porque ni siquiera saben lo más básico o simplemente se contradicen. Además Ana se enfrenta cara a cara con los acusadores para escuchar su testimonio. La primera persona dice que Martin es una buena persona pero que cree que toma dinero del banco para enriquecerse. La segunda persona dice que un día soñó en que Martin Rogerse se introducía a la bóveda del banco y sacaba muchísimo dinero, a la mañana siguiente observó al señor Rogers vestido de manera impecable y que se bajaba de un carro muy elegante y pensó que su sueño era cierto. La tercera persona acusadora dice que cree que Martin es culpable porque las otras dos personas le dijeron y como las conoce desde hace tiempo, confía ciegamente en su palabra.
La persona encargada de determinar el destino de Martin Roger dice que ya escuchó suficiente y que en pocos días resolverá el caso.
A los pocos días, Ana Jerald, Martin Roger y las personas que lo acusan son citadas a escuchar el veredicto: Por insuficiencia de coherencia en las pruebas, el C. Martin Roger es inocente.
Es así como Ana Jerald sale bien librada de otra difícil situación, pero sobre todo es una clara muestra de como personas a quien quizás conozcas quieran tratan de hundirte.
Espero que les haya gustado.
Nos leemos después.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El poncho, el.

marath04 dijo...

a ke ana esta ke se mete en lios. ejjeejje